El Nokia Lumia
800, teléfono franquicia para este año tanto de Nokia como de Microsoft
(para su sistema operativo Windows Phone), aterrizaba esta semana en España –
aunque no se pondrá a la venta hasta dentro de dos semanas – y justo al mismo
tiempo, en Nueva York, la empresa de Redmond construía un gigante teléfono de
nada más y nada menos que seis plantas de altura.
El superteléfono representa a la apuesta de Microsoft por conseguir
llamar la atención sobre los nuevos lanzamientos de terminales
bajo dicho sistema operativo en aquel país. Como en Europa, Windows Phone busca
entrar en el mercado de manos de un trozo de mercado que se posiciona como muy
determinante de cara al futuro: los consumidores que nunca han tenido un
smartphone.
A continuación, un time lapse de cómo fue la construcción de este
gigante de las ventanas móviles:
La pantalla era totalmente interactiva y funcionaba igual que el teléfono original, Microsoft espera junto con Nokia que sea un gran éxito.
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